Marcas en árboles y arbustos
Las marcas en los árboles y arbustos son muy visibles y fáciles de localizar en muchos casos, especialmente cuando se sabe lo que se busca y donde hacerlo. El más conocido quizás sea el oso, con sus potentes arañazos en la corteza de los árboles, pero no es ni mucho menos el único.
Las marcas se pueden dividir en tres grupos: resultado de la alimentación, del marcaje territorial y de rascarse, aunque éste último seguramente tiene mucho que ver con el marcaje.
Alimentación
Las rastros de alimentación se reconocen por las marcas de los dientes en la corteza, ramas cortadas y raíces de pino levantadas. Esto último solo lo hace el jabalí.
Raíces de pino levantadas por el jabalí
Los dientes en la corteza son la señal distintiva de los ungulados, a su vez entre estos hay dos formas claramente diferenciadas. Por un lado bóvidos (los que tienen cuernos que no se caen), por otro los cérvidos (los que tienen cuernas que caen cada año)
No roen excesivamente las cortezas de los árboles por lo que este no suele ser un rastro abundante.
El resultado en la corteza depende de la estación del año, en invierno está firmemente adherida a la madera y aparecen claramente marcados los dientes, en cambio cuando comienza a mover la sabia los animales clavan los dientes y arrancan grandes trozos, en este caso pueden no quedar marcas específicas.
Si aparecen los dientes nos fijaremos en su disposición, si es vertical corresponde a los cérvidos, si aparecen en diagonal a los bóvidos. La altura y posibles rastros pueden dar pistas acerca del autor.
Bóvidos (1ª)
Cérvidos (2ª)
Las ramas cortadas pueden ser de cualquier ungulado, roedor o lagomorfo. La altura será lo primero que se tendrá en cuenta:
- Las puntas de las ramas de pinos y abetos es obra de la ardilla.
- Hasta 60cms pueden ser del conejo o la liebre.
- Hasta 1,50cms del corzo, cabra, oveja, etc.
- Hasta 2,00ms del ciervo.
Oveja______Conejo
El segundo detalle que analizaremos sera el tipo de corte, los ungulados solo tienen dientes en la mandíbula inferior por lo que las ramas aparecen medio cortadas y medio arrancadas. En cambio los lagomorfos o los roedores las cortan limpiamente.
Y para terminar este apartado todo un descubrimiento para nuestra fauna: el castor.
La sorpresa no solo es que esté presente (producto de una reintroducción ilegal) en el valle medio del Ebro, si no que estuvo presente de forma natural, quizás hasta principios del siglo XVIII.
Sus rastros desde luego no se puede decir que pasen desapercibidos: árboles cortados, incluso de buen tamaño y abundantes marcas de unos dientes del suficiente tamaño para no meter la mano.
Árbol cortado por el castor
Marcaje territorial
Aunque a veces no resalte la diferencia a simple vista las marcas en la corteza se pueden realizar con los colmillos, caso del jabalí, lo que deja unas marcas como de navajazos, con trozos de corteza saltados irregularmente. Algo por encima y muy raro de ver puede ser el resultado
de un macho de corzo o ciervo cotrariado que lo paga con un árbol.
Marcas del jabalí
Se pueden realizar con las uñas, las más conocidas las del oso y las menos las del tejón, ambas son raras de encontrar. Los arañazos del tejón aparecen hasta los 50cms.
Otros arañazos son los del gato en sus afilauñas, para ello suele utilizar árboles y arbustos de corteza blanda, pero desgraciadamente en lugares muy escondidos.
Arañazos de oso_______Arañazos de tejón![]()
Los corzos y los ciervos utilizan las cuernas para marcar. Aquí hay que hacer una clara división entre las marcas que son resultado de la escodadura y las que se realizan fuera de ésta época.
Las cuernas crecen envueltas en una fina capa como de terciopelo, al alcanzar su tamaño máximo ésta capa se reseca y los animales frotan sus cuernas contra arbustos y árboles pequeños para quitársela, esto es escodar.
Para escodar utilizan árboles jóvenes, de hasta 10cms de diámetro, ya que la cantidad de ramitas les ayudan, llama la atención desde lejos estas ramitas partidas, y la corteza deshilachada. A menudo el suelo aparece escarbado al pie del árbol.
En cambio cuando lo que buscan es marcar sin más, después de haber limpiado ya las cuernas, utilizan árboles de mayor grosor y de cortezas más o menos lisas. Las escodaduras también son marcas territoriales.
Las marcas del ciervo son similares a las del jabalí pues la punta de sus cuernas son gruesas y romas, pero hasta los 2,00ms de altura.
Rara vez se ven marcas fuera de los escodaderos, pero en lugares muy concretos estos marcajes son muy llamativos, tanto si los realiza en un árbol aíslado como en varios del entorno, apareciendo graves heridas en la corteza.
Las marcas de escodar del corzo se diferencian del ciervo en dos detalles: los arañazos que dejan son muy finos (sus cuernas acaban en punta fina y muy peligrosa para los humanos que trabajan con este animal) y la altura de las marcas escasamente sobrepasan el 1m de altura. Cuando el corzo es abundante, tambien lo son los escodaderos, que muy a menudo aparecen en las orillas de las sendas.
Fuera de los escodaderos los árboles son de mayor grosor y de distintas especies. A veces aparecen unos pocos arañazos finos, otras llega a descortezar un trozo. En unas ocasiones aparecen aíslados, pero a los corzos les gustan determinados puntos dentro de su territorio donde se pueden acumular muchos árboles marcados, escodados o recomidos.
Marcaje territorial del corzo
Escodadura del ciervo
Rascaderos
Por último diversos animales utilizan los árboles para rascarse. En el caso del oso esta labor es totalmente un marcaje territorial, también lo es en el caso del gato cuando se restriega sobre su amo, lo siento no es muy romántico pero así es. En el caso del jabalí parece ser que también los utiliza como marcaje, el resto de animales que realizan esta función es más dudoso su fin.
En general no es fácil encontrar este rastro pués tan apenas se adivina un tono distinto en la corteza del árbol en cuestión. Una vez más el jabalí marca la diferencia, en unas ocasiones se restriega sin más, por supuesto depués de haberse dado un buen baño de barro, la corteza aparece cubierta de barro y con pelos del jabalí, pelos largos, negros y rígidos. Pero en otras ocasiones el árbol es descortezado en mayor o menos medida. Sule utilizar pinos o abetos por lo que al ser descortezados supuran resina, lo que unido al barro hace de estos rastros unos de los más llamativos.
Bibliografía
El ciervo y el monte. J.M.Montoya
Huellas y rastros de los animales de Europa. Bang y Dahltröm
Huellas y rastros de los mamíferos Ibéricos. B. Sanz
Adaptación funcional del jabalía un ecosistema forestal y un sistema agrario intensivo en Aragón. J. Herrero
Ecología y com portamiento de la cabra montés. Alados y Escós
Biología y comportamiento del corzo ibérico. P. Mateos-quesada



